El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió este sábado una alerta de seguridad para sus ciudadanos en Oriente Próximo y les pidió “extremar la vigilancia” frente a un escenario que calificó como “complejo”, con un riesgo elevado de que se produzca una escalada imprevista. La advertencia también contempla la posibilidad de ataques de Irán y de grupos afines contra intereses estadounidenses en distintas partes del mundo.

La cartera de Exteriores señaló que las “hostilidades abiertas” derivadas de los últimos ataques de los rebeldes hutíes, respaldados por Teherán, contra Arabia Saudita podrían transformarse en un conflicto militar de rápida expansión. Según la alerta, las ofensivas incluyeron objetivos ubicados en las principales ciudades sauditas y en sectores clave de la infraestructura energética del país.

Ante esa situación, el Gobierno estadounidense recomendó a sus ciudadanos prepararse para eventuales cancelaciones de vuelos, cierres del espacio aéreo e interrupciones en las rutas comerciales. También aconsejó “reconsiderar seriamente” los viajes a la región o los trayectos que atraviesen su espacio aéreo, y pidió verificar de manera permanente el funcionamiento de aerolíneas y aeropuertos. Washington, además, elevó la alerta en sus delegaciones diplomáticas e instituciones a nivel global.