Las autoridades estadounidenses han comenzado el proceso de decomiso del petrolero conocido como ‘Skipper’, junto con su valioso cargamento de casi 1,8 millones de barriles de petróleo venezolano. Según informes de la Oficina Federal de Investigación (FBI), este barco y su carga están vinculados a operaciones que benefician al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán, en un esquema que se remonta al menos a 2021.

La demanda presentada por el FBI ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Washington destaca que el ‘Skipper’ fue interceptado por fuerzas estadounidenses en diciembre del año pasado. El crudo, que pertenece a Petróleos de Venezuela S.A. (PdVSA), tenía como destino final diversas entidades sancionadas, incluyendo a Cubametales, la empresa estatal cubana de petróleo, que ha estado bajo restricciones desde 2019.

Este petrolero ha sido identificado como parte de una red que transporta petróleo desde Irán y Venezuela, utilizando tácticas de transferencia de buque a buque en diferentes regiones del mundo. Las autoridades informaron que el ‘Skipper’ operaba con una bandera falsa de Guyana, lo que facilitó su intervención bajo el derecho internacional marítimo. Actualmente, el buque y su carga permanecen bajo custodia en aguas cercanas a Texas.