Estados Unidos ha intensificado su campaña militar contra Irán con la destrucción total del cuartel general de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) como parte de la operación denominada ‘Furia Épica’. El Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) ha confirmado que este ataque ha dejado a la organización sin su principal centro de mando y control, constituyendo un golpe estratégico para la estructura militar iraní.

Según el CENTCOM, la Guardia Revolucionaria, considerada uno de los pilares del régimen iraní y responsable de la muerte de más de mil estadounidenses en los últimos 47 años, ha quedado “sin cuartel general”. En un comunicado publicado en redes sociales, se afirmaba que el ataque de gran escala había “cortado la cabeza de la serpiente”, subrayando la superioridad militar de EE.UU. y la actual falta de un centro de operaciones para el IRGC.

La sede central del IRGC, que ha sido vista como el núcleo de sus actividades militares y de inteligencia en la región, ha quedado reducida a escombros tras el bombardeo, evidenciado en un video divulgado por el CENTCOM. En respuesta, representantes del régimen iraní han prometido represalias contundentes y han elevado las alertas de seguridad en sus instalaciones clave. Mientras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump ha celebrado los logros de la operación, resaltando la destrucción de buques de guerra iraníes y reafirmando la intención de desmantelar la capacidad militar del régimen islámico, lo que ha elevado aún más las tensiones en el área.