El Departamento de Estado de Estados Unidos ha informado que Irán ha sido incluido en una nueva lista de países que cometen detenciones arbitrarias, lo que podría acarrear sanciones, restricciones de visados y limitaciones en la entrada de ciudadanos iraníes al territorio estadounidense. Esta designación, que se enmarca dentro de una orden ejecutiva firmada en septiembre por el expresidente Donald Trump, permite a Washington aplicar diversas medidas diplomáticas y económicas contra aquellos estados que son señalados bajo esta categoría.

El objetivo principal de esta inclusión es responsabilizar a los gobiernos que, según las autoridades estadounidenses, retienen de manera injusta a ciudadanos norteamericanos y de otras nacionalidades, tratándolos como rehenes para ejercer presión política. El secretario de Estado, Marco Rubio, comunicó la decisión a través de sus redes sociales, enfatizando que el régimen iraní ha mantenido a estadounidenses inocentes y a otros ciudadanos bajo arresto con fines políticos durante mucho tiempo.

Las implicaciones de ser parte de esta lista incluyen la posibilidad de imponer sanciones económicas, como aranceles y la suspensión de ayudas financieras, así como restricciones en las exportaciones hacia Irán. Además, se verán afectadas tanto las entradas de ciudadanos iraníes a Estados Unidos como la movilidad de estadounidenses hacia Irán. La Administración Trump señala que esta política busca facilitar la repatriación de ciudadanos estadounidenses detenidos en el extranjero, mediante acciones coordinadas que involucren esfuerzos diplomáticos, judiciales y de seguridad para garantizar su regreso y perseguir a los responsables de estas detenciones.