El Gobierno de Estados Unidos confirmó este sábado la llegada al país del artista y activista cubano Luis Manuel Otero Alcántara, una de las figuras más reconocidas de la disidencia en la isla. El artista permaneció encarcelado durante cinco años. Tras su llegada, Washington volvió a exigir la liberación de los presos políticos que continúan detenidos en Cuba.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, celebró la llegada de Otero Alcántara y cuestionó que haya sido encarcelado por su actividad cívica y artística. “El único ‘crimen’ de Otero Alcántara fue negarse a guardar silencio y usar su arte para exigir las libertades básicas que a los cubanos de a pie se les han negado durante casi siete décadas”, sostuvo en un comunicado.
Rubio también resaltó el papel del artista como uno de los referentes del Movimiento San Isidro, organización de la que fue cofundador. Según el funcionario, ese espacio se convirtió en “un faro de esperanza para una generación de cubanos” que se opone al sistema político de la isla.
El jefe de la diplomacia estadounidense afirmó además que Otero Alcántara sufrió “acoso, detenciones y encarcelamientos reiterados” antes de abandonar Cuba y establecerse en el exilio. En ese marco, reiteró el respaldo de la administración del presidente Donald Trump a quienes promueven cambios democráticos en el país caribeño.
Por último, Rubio instó a las autoridades cubanas a liberar “de inmediato” a los “más de 700 presos políticos” que, de acuerdo con Washington, permanecen encarcelados en la isla.



