Estados Unidos llevó a cabo una ofensiva aérea el martes contra posiciones de misiles iraníes ubicadas en las cercanías del estrecho de Ormuz, utilizando municiones antibunker de alta eficacia, según informaron fuentes militares.
El objetivo del ataque fueron instalaciones fortificadas donde, según el Comando Central estadounidense, se almacenaban misiles antibuque que podrían amenazar la navegación internacional en una de las rutas marítimas más cruciales del mundo.
Las fuerzas armadas estadounidenses especificaron que se emplearon "múltiples municiones de 5.000 libras", diseñadas para perforar estructuras robustas y eliminar amenazas enterradas. Esta operación se enmarca en un contexto de creciente tensión en la región, tras el cierre temporal del estrecho por parte de Irán desde el 15 de marzo debido a un aumento en los ataques en el marco del conflicto con Israel y EE.UU.



