Estados Unidos informó este sábado que atacó tres petroleros que pertenecerían a la Guardia Revolucionaria iraní, en represalia por el lanzamiento de misiles balísticos contra dos buques de guerra estadounidenses desplegados en la zona del estrecho de Ormuz. Según la información difundida por las fuerzas norteamericanas, ningún integrante del personal militar resultó herido en los ataques atribuidos a Irán.
Las fuerzas estadounidenses aseguraron que “inutilizaron permanentemente” los petroleros M/T Downy, ubicado cerca de la costa de la isla de Jarg, y M/T Stark 1, situado en las inmediaciones de Jask. También indicaron que “destruyeron completamente” el petrolero vacío M/T Kylo, conocido también como Noxen, en el golfo de Omán. Antes de atacar esta última embarcación, Estados Unidos afirmó que ordenó a la tripulación abandonarla y luego impactó varios “lugares de importancia crítica” para dejarla fuera de servicio.
El Mando Central norteamericano señaló que un portaaeronaves y un destructor de misiles guiados estadounidenses evitaron varios ataques que calificó de “no provocados”. En paralelo, la agencia marítima británica UKMTO, dependiente de la Armada y dedicada al seguimiento de incidentes en el estrecho de Ormuz, comunicó dos episodios de seguridad: uno en el propio estrecho y otro en el norte del golfo Pérsico, en el área donde se encuentra la isla de Jark. La agencia indicó que había varios buques implicados al norte de la costa de Omán.



