El Gobierno de Estados Unidos anunció sanciones contra múltiples entidades, individuos y embarcaciones a los que acusa de contribuir a las actividades que Washington considera desestabilizadoras por parte de Irán. La medida fue comunicada horas después de que la administración estadounidense anunciara el comienzo de una ofensiva comercial contra la República Islámica.
Según una nota del Departamento de Estado, las sanciones apuntan a actores relacionados con ataques contra fuerzas estadounidenses y sus aliados en la región, la adquisición ilícita de armas, las intrusiones cibernéticas contra infraestructura de Estados Unidos y el tráfico de productos energéticos cuya comercialización, de acuerdo con Washington, financia el terrorismo a nivel global.
El paquete incluye a oficiales militares iraníes señalados por su responsabilidad en la compra de armamento y en la conducción de ataques contra tropas estadounidenses y socios regionales. También alcanza a entidades radicadas en Irán que, según el comunicado, recopilaban información de inteligencia para atacar a fuerzas estadounidenses y aliadas.
Además, las medidas están dirigidas contra una red de abastecimiento que suministraba recursos a los programas militares y misilísticos iraníes. En el documento difundido junto con el anuncio figura el comandante de la Guardia Revolucionaria, Ahmad Vahidi, entre las personas alcanzadas por las sanciones.



