La guerra en Ucrania, que ya cumple cinco años, ha visto a los drones convertirse en una herramienta esencial en el campo de batalla. Esta evolución en la guerra moderna está siendo monitoreada a nivel global, destacando un cambio significativo en las estrategias militares.

Los drones, que van desde modelos comerciales asequibles hasta sofisticadas aeronaves cargadas de explosivos, son responsables de aproximadamente el 80% de los daños en el conflicto, según el ministro de Defensa de Ucrania, Mykhailo Fedorov. Un soldado de infantería, Koleso, comentó que "la guerra moderna es ahora imposible sin drones", reflejando la importancia crucial de estas tecnologías en el enfrentamiento diario.

La línea del frente se ha convertido en un entorno hostil, donde la presencia de drones transforma el paisaje en una "zona de muerte" que se extiende hasta 20 kilómetros de profundidad. Las tropas deben operar en pequeños grupos y moverse con rapidez, siempre atentos al cielo. Las unidades de artillería y los vehículos pesados son considerados blancos fáciles, lo que ha llevado a los soldados ucranianos a usar drones terrestres para transportar suministros y evacuar heridos de manera más segura. La competencia por mantener una conexión estable entre el dron y su operador es vital, y las innovaciones en comunicaciones están marcando la pauta en este nuevo tipo de guerra.