Un nuevo episodio de violencia se vivió en el corregimiento de Timba, en la zona rural de Jamundí, Valle del Cauca, donde el jueves 19 de febrero se registraron al menos cinco explosiones. Estos ataques, que parecen haber tenido como objetivo a las tropas del Ejército Nacional, se enmarcan dentro de un contexto de creciente inestabilidad en la región, donde operan grupos armados ilegales como el frente Jaime Martínez de las disidencias de las Farc.

Las autoridades han confirmado que, afortunadamente, no se reportaron heridos ni daños significativos en la población civil tras las detonaciones. Este despliegue militar en Jamundí es parte de una estrategia más amplia destinada a frenar el avance de estas estructuras armadas. Las tropas han intensificado sus patrullajes y labores de inteligencia, trabajando en coordinación con otras entidades de seguridad para anticipar nuevos ataques y proteger a la comunidad.

El ataque, aunque no dejó víctimas, pone de manifiesto los significativos desafíos que enfrenta la región en términos de orden público y seguridad rural. En este contexto, las autoridades locales y nacionales continúan monitoreando la situación, mientras que la población solicita garantías para su seguridad y la restauración de la normalidad. La fuerza pública se mantiene en máxima alerta para prevenir nuevas incursiones y mitigar el impacto de la violencia en la vida cotidiana de los habitantes de la zona rural.