Los días con temperaturas extremas en España han mostrado una notable disminución en los últimos años, un cambio que los científicos atribuyen al impacto del cambio climático. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha indicado que el país no ha registrado ninguna jornada con temperaturas consideradas extremas por frío en casi cuatro años, una situación sin precedentes en la historia meteorológica española.
El análisis realizado por la Aemet revela que el último récord de bajas temperaturas se registró en abril de 2022, cuando una inusual masa de aire frío afectó a la península ibérica, llevando las temperaturas a ser 0,3 ºC más bajas de lo habitual para esa época del año. Desde entonces, no se han vuelto a observar situaciones similares, según un artículo de Meteoclimática, que se basa en datos de la propia Aemet.
Este fenómeno se ha vuelto más evidente en los últimos años, ya que el 2025 se convierte en el tercer año consecutivo sin registros de frío extremo, algo sin precedentes en la serie histórica. Los expertos enfatizan que el cambio climático ha influido significativamente en esta tendencia, ya que, en ausencia de este fenómeno, podrían haberse registrado hasta cinco nuevos récords de frío en la península. Además, se observa un aumento en la frecuencia de récords de temperaturas altas, lo que contrasta con la situación de décadas anteriores.



