En las últimas semanas, ha circulado información sobre la posibilidad de que la Dirección General de Tráfico (DGT) imponga sanciones a conductores que discuten o se besan mientras manejan. Esta situación ha generado polémica en las redes sociales, especialmente entre figuras políticas como el presidente de Vox, Santiago Abascal. Sin embargo, es importante aclarar que no se han instaurado nuevas multas para estos comportamientos. Aún así, esto no implica que esté permitido pelear o tener actitudes románticas al volante.
Desde hace tiempo, la normativa vigente sanciona la conducción distraída, imprudente o peligrosa. Si un agente determina que una discusión afecta el control del vehículo o la atención del conductor, la multa puede ascender a 500 euros, además de la pérdida de seis puntos del carné. En este sentido, lo que se penaliza es la distracción que derive en un manejo inseguro, no la discusión en sí. Las autoridades pueden considerar que una situación se torna riesgosa si el conductor aparta la mirada de la carretera, realiza gestos excesivos o eleva la voz, siempre que esto se traduzca en una merma en su atención.
Las distracciones al volante son una de las principales causas de accidentes en España. Desde la implementación de la normativa en 2021, los conductores están obligados a mantener el control efectivo del vehículo y a concentrarse en la vía. Esto significa que no solo las peleas, sino también el uso de dispositivos o interacciones intensas con pasajeros pueden resultar en sanciones si comprometen la conducción. El artículo 18 del Reglamento General de Circulación subraya la necesidad de mantener siempre la capacidad de movimiento y atención al volante, prohibiendo expresamente el uso del teléfono móvil de forma manual. Las sanciones por distracciones varían según su gravedad, y es recomendable que los conductores eviten cualquier interacción intensa mientras manejan para prevenir situaciones de riesgo.



