El miembro del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen y gobernador de Marib, Sultán bin Ali al Arada, acusó este sábado a los rebeldes hutíes de impedir un acuerdo de paz y de forzar al país a retomar la confrontación armada. En ese contexto, planteó como objetivos prioritarios recuperar las instituciones del Estado y la capital yemení, Saná.
Al Arada sostuvo que las autoridades reconocidas internacionalmente dedicaron los últimos años a impulsar una salida negociada para el conflicto. Según explicó, durante ese proceso aceptaron importantes concesiones con la intención de detener los combates, proteger vidas y avanzar hacia una situación de estabilidad.
El dirigente afirmó que, desde 2022, el Consejo de Liderazgo Presidencial colocó la búsqueda de la paz en el centro de su estrategia, con el respaldo de Naciones Unidas, Arabia Saudí, Omán y otros países. Sin embargo, acusó a los hutíes de rechazar esas iniciativas y de llevar nuevamente el conflicto a una etapa dominada por la guerra.
El gobernador de Marib atribuyó esa conducta a las posiciones políticas y militares del movimiento rebelde y a sus vínculos con Irán. Frente a ese escenario, sostuvo que las autoridades deben asumir una nueva realidad y concentrarse en restablecer el control estatal y terminar con el dominio de las milicias hutíes. También defendió la recuperación de las instituciones y la liberación de los territorios que permanecen bajo control de los rebeldes.



