El fiscal general de Ucrania, Ruslan Kravchenko, presentó su renuncia en la noche de este lunes, horas después de haber afirmado que no dejaría el cargo. El funcionario describió la decisión como política y explicó que busca evitar que su puesto sea utilizado «como herramienta de confrontación política». Su salida se produce mientras las autoridades de Anticorrupción investigan una trama dentro de la Fiscalía vinculada con el cobro sistemático de sobornos a centros de llamadas fraudulentos y el posterior blanqueo de esos fondos.
«He presentado mi dimisión del cargo de fiscal general», comienza el comunicado que Kravchenko difundió en redes sociales. En el mensaje, sostuvo que se trata de una decisión «consciente» y remarcó que la resolución responde a motivos políticos.
El fiscal general también agradeció a los integrantes de la Fiscalía que, según señaló, trabajan con honestidad. Mencionó especialmente a quienes presentan cargos ante los tribunales, asisten a las víctimas, documentan los crímenes rusos y defienden los intereses del Estado. «Vuestro trabajo no debe ser menospreciado en modo alguno», afirmó.
La renuncia representa un cambio respecto de sus declaraciones de la mañana del mismo lunes. En ese momento, Kravchenko había dicho ante los medios de comunicación que «nunca» se aferraría al cargo, aunque aclaró que todavía no había tomado «ninguna decisión» sobre una eventual dimisión. También había señalado que la determinación sobre su continuidad correspondía al presidente Volodimir Zelenski o al Parlamento, a quienes dirigió su apelación en el anuncio de salida.



