El embajador alemán en Argentina, Dieter Lamlé, afirmó que el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur tendrá un impacto positivo tanto para las empresas como para los consumidores de ambos bloques. En un contexto geopolítico complicado, donde el conflicto entre Rusia y Ucrania ha alterado la seguridad en Europa, Alemania se ha visto obligada a implementar un plan de inversión sin precedentes para fortalecer sus Fuerzas Armadas y diversificar sus fuentes de energía, entre las cuales Argentina podría desempeñar un papel significativo como exportador de gas natural licuado.

El embajador subrayó que la firma del acuerdo, considerada un "hito histórico", ocurrida en Asunción el 17 de enero, permitirá la reducción de aranceles en un 90% en diversos productos. Sin embargo, la decisión del Parlamento Europeo de revisar el acuerdo a través del Tribunal de Justicia de la UE ha generado incertidumbre. A pesar de esto, Lamlé enfatizó que es jurídicamente viable su aplicación provisional sin la aprobación del Parlamento, lo que podría traducirse en beneficios económicos a corto plazo.

En cuanto a las ventajas que ofrecerá el acuerdo, Lamlé destacó que facilitará una mayor colaboración comercial, garantizando una mejor protección de la propiedad intelectual y mayor seguridad jurídica. Este marco permitirá que los consumidores argentinos accedan a una oferta más amplia de productos, especialmente en sectores donde la competencia ha sido limitada. Además, las empresas alemanas podrán competir con productos de alta calidad en el mercado argentino, mientras que los productos argentinos, reconocidos por sus altos estándares, encontrarán nuevas oportunidades en Europa, ampliando así su alcance en el comercio internacional.