Veintiún ciudadanos marroquíes fueron devueltos a Marruecos después de arrojar piedras contra una patrulla de las Fuerzas Armadas que realizaba tareas de vigilancia en la zona de la playa El Trampolín, en Ceuta. El episodio ocurrió el sábado por la noche y no provocó heridos ni daños materiales, según informaron fuentes de la Guardia Civil.
El hecho se produjo en el área de El Trampolín y Benítez, dos sectores contiguos señalados entre los más afectados por la entrada masiva registrada durante la madrugada. De acuerdo con la información disponible, los migrantes aprovecharon una posición elevada para lanzar piedras contra los militares que se encontraban desplegados en el lugar.
Como no tenían antecedentes penales, a los 21 ciudadanos se les ofreció elegir entre regresar voluntariamente a Marruecos o prestar declaración ante el juzgado correspondiente. Todos optaron por retornar a su país de origen.
La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) denunció el episodio en sus redes sociales y sostuvo que se trata del tercer hecho de características similares ocurrido en diez días. La entidad indicó que ninguno de los militares sufrió heridas graves y reclamó que los integrantes de las Fuerzas Armadas sean reconocidos como agentes de la autoridad.
ATME afirmó que este tipo de situaciones se repite porque los militares no cuentan, a su criterio, con autoridad suficiente para desempeñar sus tareas de manera eficaz y contundente. Por ese motivo, la asociación exigió que el reconocimiento sea otorgado de forma inmediata.



