La Guardia Civil detuvo al conductor de un vehículo con matrícula francesa, señalado como presunto autor de un delito de lesiones graves por imprudencia grave y otro contra la seguridad vial por abandonar el lugar de un accidente. El hecho ocurrió en el kilómetro 209 de la A-62, en el término municipal de Parada de Rubiales, Salamanca. El operario atropellado, de 57 años, permanece en estado crítico.

El siniestro se produjo sobre las 9.23 de este jueves, cuando el trabajador realizaba tareas de mantenimiento en la carretera. Después del impacto, el vehículo continuó su marcha sin asistir a la víctima, que debió ser trasladada en helicóptero hasta el Hospital Clínico Universitario de Salamanca debido a la gravedad de las lesiones.

La investigación quedó a cargo de agentes de la Unidad de Investigación de Siniestros del Subsector de Tráfico de Salamanca, quienes realizaron una inspección técnico-ocular en el lugar. Durante las pericias, localizaron varios fragmentos del automóvil y establecieron que se trataba de un Peugeot 308 gris claro, fabricado entre 2008 y 2012. Con esa información, se alertó a las patrullas de Castilla y León. Más tarde, a las 12.45, efectivos del Subsector de Tráfico de Burgos localizaron el vehículo cuando circulaba a la altura del kilómetro 45.