Las fuerzas de seguridad de Israel detuvieron durante los últimos días a más de una treintena de palestinos en una serie de operativos desplegados en distintas gobernaciones de Cisjordania, entre ellas Nablús, Tulkarem, Qalqilia y Hebrón. Las acciones se intensificaron luego de la muerte, el viernes, de cuatro palestinos y dos israelíes durante un enfrentamiento con colonos.
Al menos ocho personas fueron detenidas este lunes por la mañana en Nablús, donde el Ejército israelí reforzó su presencia. El despliegue fue especialmente visible en la localidad de Tell, escenario de los ataques registrados el viernes. En Qalqilia, ubicada en el norte de Cisjordania, fueron arrestadas otras cuatro personas.
En Tulkarem, una veintena de palestinos quedó bajo custodia durante una serie de redadas realizadas previamente. En tanto, varios vehículos fueron incendiados durante la noche por grupos de colonos en Beita, al sur de Nablús. Los ataques se produjeron en una zona industrial cercana a una fábrica.
El refuerzo militar ordenado por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, es el mayor de los últimos meses. Además, el mandatario prometió establecer nuevos "puestos avanzados" de colonos, incluso aquellos que habían sido prohibidos por la legislación israelí, y avanzar con la legalización de los que ya existen.



