Las autoridades judiciales de Estados Unidos autorizaron 19 procedimientos de alimentación forzosa para inmigrantes detenidos por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) que habían iniciado huelgas de hambre en protesta por su encarcelamiento. Los casos fueron registrados desde enero de 2025 y, en todos ellos, el organismo solicitó a los tribunales permiso para realizar un “procedimiento médico involuntario”.

El caso más reciente corresponde a un ciudadano cubano alojado en el Centro de Procesamiento del ICE en Montgomery, Texas, administrado por la empresa privada GEO Group. Un tribunal autorizó una intervención quirúrgica sin su consentimiento para permitir que la alimentación se realizara directamente al estómago. La orden del juez federal Andrew Hanen, del Distrito Sur de Texas, establece que en agosto ya se le había colocado una sonda nasogástrica para alimentarlo contra su voluntad y que el ICE consiguió extender posteriormente esa autorización.

Organizaciones defensoras de los derechos humanos denunciaron estas prácticas como formas de maltrato y tortura. Savannah Kumar, abogada de la Unión por las Libertades Civiles de Estados Unidos (ACLU, por sus siglas en inglés), cuestionó el procedimiento y sostuvo: “La crueldad del ICE para poner fin a protestas legítimas llega al extremo de cortar el cuerpo de quien protesta para insertar un tubo en su estómago. Es un ejemplo de los horrores que ocurren lejos de nuestra vista en los centros de detención del ICE”.