Las importaciones de productos chinos a Estados Unidos alcanzaron en 2025 su nivel más bajo en más de 15 años, representando menos del 10% del total y registrando una disminución del 42% en comparación con el pico de 2018. Este retroceso se enmarca en un contexto de políticas arancelarias más severas implementadas durante la administración de Donald Trump y en un notable cambio en las dinámicas del comercio internacional, donde países como Vietnam, India, México y Taiwán han ido ganando cuota en el mercado estadounidense.

El volumen total de bienes que Estados Unidos importó desde China se situó en 308.000 millones de dólares, una caída significativa desde los 539.000 millones de dólares de siete años atrás. En 2025, China únicamente representó el 9% de las importaciones estadounidenses, una proporción que no se observaba desde principios de los 2000, cuando los productos del país asiático constituían una de cada cinco compras realizadas por Estados Unidos.

Esta disminución en la participación de China en el mercado se atribuye en gran medida a las tarifas arancelarias impuestas. En 2025, la tasa efectiva sobre las importaciones chinas fue del 30,9%, en contraste con las tarifas de otros países como India (19,7%), Vietnam (12,7%) y México (4,2%). Según especialistas, este cambio en la balanza comercial ha permitido que naciones asiáticas incrementen su presencia en el mercado estadounidense, especialmente en sectores como tecnología y electrónica. Por ejemplo, las importaciones de teléfonos inteligentes desde China disminuyeron drásticamente, mientras que India ha visto un aumento notable en sus exportaciones a EE. UU.