Las autoridades de Lince llevaron a cabo intervenciones en locales que, bajo el pretexto de ofrecer masajes, funcionaban como centros de prostitución. Esta operación se enmarca en un contexto de creciente violencia en Lima, donde bandas delictivas luchan por el control de las actividades sexuales en la zona.
El operativo, denominado Control Territorial, fue realizado en conjunto por la Municipalidad de Lince y la Policía Nacional del Perú. Durante la acción, se realizaron patrullajes preventivos y controles de identidad en las áreas principales del distrito, lo que permitió identificar varios establecimientos que estaban involucrados en la explotación sexual, a pesar de su fachada de servicios de masajes.
La alcaldesa de Lince, Malca Schnaiderman Lara, y el comandante Jhon Meza Orihuela, supervisaron las acciones y enfatizaron la importancia de la colaboración entre el municipio y la policía para restaurar la seguridad en los barrios. Las intervenciones se centraron en verificar las condiciones de seguridad y salud de los locales, buscando disuadir actividades ilícitas y abordar la creciente ola de violencia generada por la competencia entre mafias locales.



