En la última década, la tecnología ha pasado de ser una simple herramienta a convertirse en un componente esencial de nuestras vidas, al punto que resulta difícil imaginar nuestra rutina sin ella.
La pandemia de COVID-19, iniciada en 2020, aceleró la adopción de tecnologías digitales en todo el mundo. Muchas personas, incluso aquellas que eran reticentes, se vieron obligadas a familiarizarse con el uso de Internet y dispositivos conectados para mantenerse en contacto con sus seres queridos durante el aislamiento. Esta transformación ha marcado un antes y un después en la forma en que interactuamos con la tecnología, la cual continuará desempeñando un papel vital en nuestras actividades diarias.
La energía nuclear emerge como una de las fuentes más potentes de energía, capaz de generar electricidad, calor y propulsar vehículos, entre otros usos. Si se aplica de manera segura, su potencial puede ser altamente beneficioso para la humanidad. Este artículo explora ejemplos significativos de la utilización de la energía nuclear en la actualidad, destacando su relevancia en la generación de electricidad, donde países como Francia obtienen hasta un 75% de su suministro energético a través de centrales nucleares. A medida que la tecnología avanza, se espera que la energía nuclear pueda contribuir con un 20% de la electricidad global para 2050, ofreciendo una opción limpia y eficiente frente a otras fuentes de energía.
Además de la generación de electricidad, la energía nuclear se emplea en la propulsión de submarinos y barcos militares, proporcionando una fuente de energía duradera y estable. A medida que el mundo enfrenta desafíos energéticos, la energía nuclear se perfila como una opción viable y sostenible para el futuro.



