Ubicado en el corazón del Alt Camp, Nulles es un pintoresco pueblo que pocos conocen, pero que destaca por su tradición gastronómica y vitivinícola. Con una población de aproximadamente 550 habitantes, este lugar se encuentra a tan solo 17 kilómetros de Tarragona y es conocido como la Toscana del Alt Camp, gracias a sus campos interminables de uvas y almendras.

Uno de los principales atractivos de Nulles son las famosas calçotadas, una tradición culinaria que llena de humo los restaurantes durante el invierno. En este pueblo, incluso se pueden degustar calçots en forma de cruasán, una creación del Forn de Nulles, una panadería local que atrae a visitantes de toda la región cada fin de semana.

Además, Nulles alberga una de las pocas ‘catedrales del vino’ que quedan en Tarragona. La Bodega del Sindicato Agrícola de Sant Isidre, construida en 1919 bajo el diseño de Cèsar Martinell, es un testimonio de la resiliencia de los agricultores de la zona. Tras una devastadora plaga de filoxera, estos se unieron para crear una bodega que les permitiera sobrevivir y continuar con su legado vitivinícola. Hoy en día, esta bodega sigue produciendo vinos de alta calidad, destacándose en la Denominación de Origen Tarragona, una de las más antiguas de España.