En un mundo donde las exigencias diarias son constantes, encontrar momentos para reducir el estrés es fundamental para cuidar nuestra salud mental. Los profesionales en psicología han identificado que elegir las horas adecuadas para relajarse puede tener un impacto positivo en el bienestar general, la productividad y la calidad de vida de las personas.
El final del día se destaca como un momento clave para desconectar y liberar tensiones. La psicóloga clínica Jennifer Hartstein enfatiza la importancia de establecer rutinas nocturnas que faciliten esta desconexión. Según Hartstein, es recomendable evitar dispositivos electrónicos antes de dormir, ya que la luz azul que emiten puede interferir con la calidad del sueño y aumentar la ansiedad. En su lugar, sugiere actividades como la lectura, escuchar música suave o practicar técnicas de relajación, que contribuyen a un descanso reparador.
Asimismo, el inicio de la mañana también es considerado un periodo óptimo para enfrentar el día con calma. En este sentido, Hartstein recomienda dedicar entre 15 y 30 minutos a actividades como meditación o yoga, lo cual puede ayudar a reducir los niveles de cortisol, la hormona relacionada con el estrés. Implementar una rutina matutina brinda una sensación de control, fundamental para lidiar con los desafíos diarios. Por otro lado, los descansos breves durante la jornada laboral son esenciales para mantener el equilibrio emocional, ya que, según la psicóloga organizacional Amy Cuddy, incluso unos minutos de pausa pueden revitalizar nuestra energía mental y emocional. Actividades como caminar al aire libre o practicar ejercicios respiratorios durante estas interrupciones son altamente beneficiosas para disminuir el estrés y mejorar la adaptabilidad a lo largo del día.



