El característico aroma y el picante inconfundible son dos de los rasgos que identifican a la salsa macha elaborada en casa. Cuando se le suman almendras tostadas, se transforma en una explosión de sabores que deleita el paladar.
Según investigaciones de instituciones como Harvard y la Mayo Clinic, las almendras son un alimento que aporta salud y vitalidad, razón por la cual han sido integradas en la gastronomía mexicana tanto en platos tradicionales como contemporáneos.
En la actualidad, la salsa macha con almendras se ha convertido en un elemento esencial en las mesas que buscan sabores auténticos. Este aderezo, ideal para acompañar tacos, carnes y verduras asadas, se caracteriza por su mezcla de almendras, chiles secos y ajo, todo fusionado en aceite caliente, creando así una textura crujiente y un picor que perdura.
La preparación de esta salsa es sencilla y requiere que el aceite no supere los 130 °C. Para aquellos que planean conservarla por varios días, es crucial asegurarse de que todos los ingredientes queden sumergidos en el aceite. La receta rinde aproximadamente 10 porciones, con una cucharada por porción, y se puede almacenar en un frasco hermético en la heladera, donde se mantiene fresca hasta por tres semanas. También es posible congelarla, extendiendo su vida útil hasta tres meses.



