Un error técnico ha destapado una extensa red de contrabando de petróleo ruso, vinculada a la financiación del conflicto bélico de Moscú en Ucrania, con un volumen estimado de 90 mil millones de dólares. Esta red, conformada por numerosas empresas que aparentan ser independientes, emplea sofisticadas estrategias para ocultar tanto el verdadero origen del petróleo, mayormente proveniente de la estatal Rosneft, como las complejas rutas financieras que utilizan.

Según un informe del Financial Times, el descubrimiento se produjo tras la intensificación de las operaciones de esta red desde octubre de 2025, después de que Estados Unidos impusiera sanciones a Rosneft y Lukoil. Este hallazgo ha generado un precedente en las investigaciones a nivel europeo y podría acelerar la implementación de nuevas sanciones, tal como han confirmado funcionarios de la Unión Europea.

La red fue expuesta gracias al uso de un único servidor de correo electrónico por parte de 48 compañías que, aunque operan en distintas direcciones, comparten dominios y funciones administrativas. Esto permitió a los analistas rastrear registros aduaneros tanto rusos como indios, revelando la magnitud del contrabando. Se estima que el total de exportaciones podría ser aún mayor si se accediera a información más completa y se consideraran todas las empresas involucradas, así como envíos duplicados que se han evitado. Hasta el momento, ocho de estas empresas ya están bajo sanciones de la Unión Europea, Estados Unidos y Reino Unido, complicando así la labor de los funcionarios encargados de hacer cumplir las restricciones internacionales.