La picadura de una garrapata nunca ha sido bien recibida por los seres humanos. Aunque en su mayoría causan irritaciones leves o reacciones cutáneas, algunas pueden ser responsables de enfermedades graves como la enfermedad de Lyme. Sin embargo, recientes investigaciones han revelado un uso potencialmente beneficioso de estos parásitos en el campo de la salud.

Un grupo de investigadores del Biomedicine Discovery Institute de la Universidad Monash en Australia ha identificado una proteína en la saliva de garrapatas, conocida como evasin, que podría ser utilizada como tratamiento para el cáncer y otras condiciones inflamatorias y autoinmunes, incluidos trastornos como la esclerosis múltiple. La evasin es capaz de unirse a dos de las principales categorías de quimiocinas en el sistema inmunológico, lo que abre nuevas posibilidades para el desarrollo de terapias que modulen la respuesta inflamatoria descontrolada.

El trabajo ha sido publicado en la revista Structure y ofrece una nueva perspectiva sobre el papel de las garrapatas. Estos arácnidos son únicos en su capacidad de alimentarse de humanos y animales sin provocar una respuesta inmune significativa, gracias a las evasinas que secretan. Estas proteínas bloquean las quimiocinas, que son mensajeros moleculares que guían a las células inmunitarias hacia infecciones o lesiones, impidiendo así que el sistema inmunológico detecte la presencia del parásito. La investigación liderada por el profesor Martin Stone y el doctor Ram Bhusal ha encontrado una evasin que no solo actúa sobre una clase de quimiocinas, sino que afecta a las dos principales, lo que representa un avance notable en la comprensión de la inmunología y el tratamiento de diversas enfermedades.

Este hallazgo es especialmente relevante en el contexto de que un exceso de actividad de las quimiocinas puede llevar al desarrollo de enfermedades. Cuando el sistema inmunitario se activa de manera excesiva, las quimiocinas pueden volverse perjudiciales, contribuyendo a respuestas inflamatorias crónicas relacionadas con patologías como la artritis reumatoide, ciertos tipos de cáncer y enfermedades inflamatorias intestinales.