El coctel Zombie se ha convertido en un símbolo de la coctelería tiki, destacándose por su combinación poderosa de diferentes rones y su estética tropical. Su creación data de la década de 1930 y se le atribuye a Donn Beach, el fundador de Don the Beachcomber, un bar que marcó el inicio del movimiento tiki en Estados Unidos.

A lo largo de los años, el Zombie ha ganado popularidad gracias a su intenso sabor y su elevado contenido alcohólico. Aunque existen diversas variantes de este trago, la receta clásica incluye una mezcla de rones, jugos cítricos frescos y un toque de granadina o falernum, resultando en una bebida que equilibra lo dulce, lo ácido y lo especiado de manera armoniosa.

Para darle un toque especial, se puede añadir un poco de ron overproof en la parte superior y flambearlo con cuidado, creando así un efecto visual impactante que es característico de la coctelería tiki. Sin embargo, es fundamental consumirlo con precaución, ya que su alto contenido de alcohol ha llevado a que algunos bares limiten su venta a uno o dos por persona. Preparar un Zombie en casa es fácil, siempre y cuando se respeten las proporciones y se utilicen ingredientes de calidad.