A 45 años del intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, el Gobierno español ha decidido liberar documentos que ofrecen nueva información sobre los eventos que amenazaron la democracia en el país. Hasta la fecha, la principal referencia sobre lo sucedido había sido la sentencia del Tribunal Supremo emitida el 22 de abril de 1983, la cual arrojó luz sobre la conspiración militar que buscaba derrocar al gobierno constitucional.
La sentencia calificó la intentona golpista, liderada por el teniente coronel Antonio Tejero, el capitán general Jaime Milans del Bosch y el general Alfonso Armada, como un delito de rebelión militar consumado. Los tres principales implicados fueron condenados a 30 años de prisión, la pena máxima, debido a su papel en la planificación y ejecución de la operación que buscaba reemplazar al gobierno legítimo por uno impuesto mediante la fuerza. Además, otros treinta militares y miembros de la Guardia Civil recibieron condenas que variaron entre seis y doce años.
De acuerdo con los documentos ahora desclasificados, la gestación del golpe se remonta al verano de 1980, cuando Milans del Bosch instruyó a Tejero para que evaluara la posibilidad de tomar el Congreso por la fuerza. A medida que avanzaban las reuniones entre los conspiradores, se estableció que la ocupación del Congreso generaría un “vacío de poder” necesario para justificar la instauración de un nuevo gobierno, con Armada asumiendo la presidencia. El plan se llevó a cabo el 23 de febrero de 1981, con Tejero y sus fuerzas armadas en el Congreso y Milans del Bosch en Valencia, donde se activaron tropas en lo que se conoció como “operación Alerta Roja”.
La desclasificación de estos documentos promete ofrecer una visión más clara y detallada de los acontecimientos que marcaron un hito en la historia democrática de España, revelando la complejidad de la conspiración y la intención de sus protagonistas de alterar el rumbo político del país de manera violenta.



