La Guardia Civil ha llevado a cabo la detención de cinco individuos que formaban parte de una organización delictiva que, bajo la fachada de un grupo militar y religioso, estafaba a personas con poca educación financiera a través de bonos de redención. Este grupo, con sede en Sanlúcar de Barrameda, en la provincia de Cádiz, logró vender billetes de escaso valor por cifras que ascendían a cientos de miles de euros.

La operación, denominada “Capellán”, se inició a mediados de 2024, tras la identificación de un grupo de personas cuyas fortunas crecieron de manera desproporcionada sin justificación legal. Estas personas estaban unidas por lazos familiares y habían establecido un esquema internacional para captar a sus víctimas a través de videoconferencias que emulaban el estilo de los telepredicadores de Estados Unidos.

Para dar un aire de legitimidad a su estafa, los cabecillas crearon una orden o fundación con pretensiones militares y religiosas. Su líder, actualmente en prisión, se presentaba como “General Comandante de los Capellanes para España y Francia” y afirmaba tener autoridad sobre capellanes en Europa, Asia y Oceanía. A raíz de las detenciones, la Guardia Civil confiscó abundante documentación y otros elementos que han permitido desentrañar la estructura de esta organización criminal, que llegó a acumular más de diez millones de euros en un corto período, comercializando billetes de lujo con un valor real casi inexistente.