Un reciente estudio de la OCDE revela que los docentes en España enfrentan serias dificultades para abordar la inclusión de estudiantes con necesidades educativas especiales. Según el informe TALIS 2024, el 17% de los profesores trabaja en instituciones donde uno de cada diez alumnos presenta estas necesidades, superando en dos puntos porcentuales la media de la organización. Sin embargo, los educadores españoles se sienten menos preparados que sus pares internacionales para afrontar esta realidad.

El informe subraya que el 40% de los docentes de secundaria no se considera competente para colaborar con otros profesionales, lo que es crucial en contextos de inclusión. Además, un 60% no se siente eficaz al involucrar a las familias de estos alumnos, y tres de cada cuatro reconocen que tendrían dificultades para comunicar las políticas de inclusión educativa. Este panorama pone de manifiesto la falta de preparación y recursos necesarios para atender la creciente diversidad en las aulas.

Esther, una experta en Pedagogía Terapéutica con casi diez años de trayectoria, señala que, aunque ha habido un incremento en la sensibilización y el diagnóstico de trastornos como el TDAH y la dislexia, los fondos destinados a la educación no han aumentado en la misma proporción. La migración también ha impactado considerablemente, ya que muchos estudiantes llegan sin dominar el idioma y con niveles académicos dispares. Esta situación exige la presencia de especialistas, pero, lamentablemente, muchos alumnos no reciben la atención necesaria debido a la falta de tiempo y recursos en el sistema educativo.