Las autoridades de Antioquia han logrado desactivar un artefacto explosivo improvisado, conocido como "sombrero chino", en el municipio de San Andrés de Cuerquia. Esta acción fue crucial para prevenir posibles ataques que podrían haber puesto en riesgo tanto a la población civil como a las fuerzas de seguridad.

De acuerdo con lo informado por el Ejército, este tipo de explosivos forman parte de una serie de acciones delictivas atribuidas al Frente 36 de las disidencias de las Farc y al Grupo Armado Organizado (GAO) ELN. En las últimas semanas, se ha observado un aumento en la instalación de explosivos en varias subregiones del norte y nordeste de Antioquia, lo que genera una gran preocupación entre los habitantes de la zona.

En un lapso inferior a un mes, las fuerzas militares han identificado y desactivado un total de nueve artefactos explosivos en diferentes áreas de Antioquia. Esta situación resalta un entorno de alta peligrosidad, especialmente para los campesinos, niños y adolescentes que utilizan caminos rurales. Además, se reportaron incidentes similares en Briceño y Anorí, donde las vías comunales se han vuelto objetivos recurrentes de actos violentos, lo que intensifica la urgencia de acciones de seguridad en la región.