En el departamento del César, Colombia, se han presentado graves acusaciones sobre la manipulación de recursos hídricos por parte de los congresistas Ape Cuello y Didier Lobo, quienes, en el marco de sus campañas electorales, habrían estado distribuyendo agua extraída de hidrantes en áreas vulnerables. La estrategia, según denuncias, consiste en ofrecer este suministro esencial a cambio de compromisos de voto en las elecciones del próximo 8 de marzo.
Jacobo Solano, un periodista local, expuso en una entrevista que en municipios como Aguachica, los mencionados candidatos han utilizado carrotanques para abastecer a comunidades necesitadas, mientras que los beneficiarios son obligados a firmar formularios en los que se comprometen a respaldar a Cuello y Lobo en las urnas. Este tipo de prácticas, que podrían calificarse de ilícitas, ha generado un gran malestar entre la población y ha sido objeto de críticas por parte de varios sectores políticos.
La situación llegó a oídos del presidente Gustavo Petro, quien, visiblemente preocupado, instó a las autoridades a tomar medidas inmediatas. En su declaración, Petro solicitó la detención de aquellos implicados en esta supuesta transgresión electoral, subrayando la necesidad de una respuesta efectiva por parte de la policía local. Además, el mandatario acusó a las fuerzas de seguridad en la región de estar vinculadas a estructuras de corrupción y crimen organizado, pidiendo explicaciones sobre su inacción frente a estos delitos.



