Un tramo de seis metros de ancho de la Gran Muralla china quedó destruido en el condado de Ningwu, en la provincia de Shanxi, tras años de utilización como paso para transportar residuos de una mina de carbón que operaba sin licencia. La destrucción se produjo en el sector conocido como Guojiayao.
Los daños comenzaron en 2007, cuando la empresa Ningwu Chaokai Coal Industry excavó una zanja a través de la muralla para facilitar el traslado de los desechos. La abertura se convirtió en un atajo para evitar un recorrido más largo y escarpado, pese a las denuncias presentadas ante las autoridades. Desde 2013, la brecha también fue utilizada por la empresa Shenda Chaokai Coal Industry.
A partir de 2015 se registraron varias denuncias por vandalismo, que no derivaron en medidas efectivas pese a la vigencia de una ley de protección de la Gran Muralla aprobada en 2006. Tras la difusión pública del caso, las autoridades de Shanxi crearon en marzo de 2026 una comisión investigadora. El procedimiento terminó con una multa de un millón de yuanes —unos 130.000 euros— para la empresa responsable y la detención de dos altos cargos.
La Gran Muralla china fue construida durante la dinastía Ming, entre 1368 y 1644, para impedir invasiones procedentes de Asia Central. Su extensión estimada supera los 21.000 kilómetros.



