Los buñuelos de higo son un manjar que evoca el espíritu festivo en cada bocado. Con una textura crujiente por fuera y el dulzor natural de los higos en su interior, se han consolidado como un clásico en las cocinas rurales, ofreciendo una alternativa deliciosa a los tradicionales buñuelos de calabaza que se disfrutan durante las Fallas en Valencia.

En diversas regiones del sur y este de España, los higos secos se transforman en irresistibles postres durante su temporada. Estas delicias suelen ser parte de las festividades populares o se disfrutan como una merienda especial, a menudo acompañadas de un vino dulce o un buen café.

La preparación de los buñuelos de higo implica la elaboración de una masa frita, que puede ser de tipo choux o específica para buñuelos, que envuelve a los higos secos antes de ser frita hasta alcanzar un dorado perfecto. Este contraste entre la crocancia exterior y la suavidad del interior ofrece una experiencia gustativa única. Se recomienda freírlos a temperatura moderada para asegurar que se cocinen uniformemente y evitar que se quemen. Asimismo, si la masa resulta demasiado espesa, se puede agregar un poco más de leche para lograr la consistencia ideal.