El flan se ha consolidado como uno de los postres más tradicionales en la gastronomía española. Su cremosa textura y sabor dulce lo convierten en una elección atemporal que siempre agrada a los paladares. Si bien las versiones más comunes son las de huevo o queso, hay una variedad que destaca por su originalidad: el flan de huevo y manzana.
Esta receta innovadora incorpora manzana triturada a la mezcla clásica, logrando un postre con una suavidad y jugosidad inigualables. Preparado al baño María, el flan mantiene su característica textura cremosa, ideal para sorprender a tus invitados en cualquier reunión primaveral.
Una porción de esta receta rinde para seis personas, pero si necesitas más, es sencillo ajustar las cantidades de los ingredientes sin comprometer el sabor ni la textura. Además, el flan puede conservarse en la heladera hasta tres días, siempre que esté bien cubierto con film transparente o guardado en un recipiente hermético, evitando así que adquiera olores de otros alimentos y manteniendo su calidad.



