Los sistemas de defensa aérea desarrollados por Rheinmetall están desempeñando un papel crucial en el actual conflicto en Oriente Medio, según lo manifestado por la empresa durante su reciente conferencia anual. La tecnología alemana se ha convertido en un referente en la protección de espacios aéreos, especialmente ante el creciente uso de vehículos no tripulados en las confrontaciones con Irán.

El CEO de Rheinmetall, Armin Papperger, resaltó la efectividad de los sistemas Oerlikon y Millennium, así como del cañón revólver Oerlikon de 30 mm, que forma parte del sistema Skyranger. En su discurso, Papperger afirmó que estos sistemas lograron derribar “100 drones en un fin de semana” en las últimas semanas, demostrando su capacidad de respuesta ante amenazas aéreas.

Durante los primeros tres días del conflicto, las fuerzas occidentales en la región debieron recurrir a sistemas de defensa aérea costosos, lanzando misiles que alcanzaron un valor total de hasta cuatro mil millones de dólares. En contraposición, los sistemas de Rheinmetall han permitido reducir significativamente estos gastos, ya que cada disparo cuesta aproximadamente 1.000 dólares, y derribar un dron puede requerir hasta cinco disparos, lo que eleva el costo a alrededor de 5.000 dólares por objetivo. Esta economía en el uso de recursos es fundamental para proteger infraestructuras y tropas aliadas, especialmente frente a la proliferación de drones iraníes, cuyo costo varía entre 20.000 y 50.000 dólares.

La munición programable de explosión aérea utilizada en los cañones Oerlikon y Millennium ha demostrado ser especialmente efectiva en el contexto actual. Al detonar en pleno vuelo, aumenta las probabilidades de impacto y elimina la necesidad de una puntería precisa. Esta tecnología es clave para contrarrestar ataques coordinados y enjambres de drones, tácticas que se están volviendo cada vez más comunes. Además, el éxito de los sistemas de Rheinmetall ha suscitado un notable interés internacional, con numerosas solicitudes de información de distintos países que buscan incorporar estas soluciones en sus arsenales, aunque no se revelaron los nombres de los interesados.

El cañón revólver Oerlikon de 30 mm, capaz de alcanzar objetivos a tres kilómetros con una cadencia de 1.250 disparos por minuto, y su versión de 35 mm, con un alcance superior a los cuatro kilómetros, han sido fundamentales en estas operaciones. La nube de fragmentación generada por estos cañones crea una barrera aérea que dificulta el paso de drones, protegiendo así las posiciones aliadas en una zona de alta volatilidad. La creciente adopción de estos sistemas revela un cambio significativo en la dinámica de la guerra moderna, donde la defensa contra drones se ha convertido en una prioridad indiscutible.