La reciente muerte de Rubén Oseguera Cervantes, conocido como "El Mencho", durante un operativo en Tapalpa, Jalisco, ha generado un intenso debate acerca de la actuación de las autoridades y los medios de comunicación. La Fiscalía General de la República (FGR) admitió que no resguardó adecuadamente la cabaña donde se encontraba el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) tras su fallecimiento, lo que permitió que periodistas tanto nacionales como internacionales accedieran al lugar.
Dichos comunicadores, provenientes de diversas agencias como El Universal y Milenio, dieron a conocer la existencia de varias narconóminas en la última morada de El Mencho, lo que podría haber implicado a ciertas instituciones de seguridad. Sin embargo, la FGR declaró que la falta de resguardo contaminó la escena, lo que imposibilita que esos documentos sean considerados como pruebas válidas.
El analista en seguridad pública, David Saucedo, expresó su opinión sobre la situación, indicando que la responsabilidad de preservar la escena del crimen recae exclusivamente en los organismos oficiales y no en los periodistas. Según Saucedo, la entrada de los medios se debe a un vacío en el accionar de las autoridades, y resaltó la importancia del periodismo en la fiscalización del trabajo gubernamental, recordando incidentes pasados donde la prensa ha desempeñado un papel crucial en la revelación de información que las autoridades han omitido.



