En un intento por revertir un semestre marcado por resultados decepcionantes, Cusco FC ha acelerado su movimiento en el mercado de pases, enfocándose en fortalecer su delantera con la reciente contratación del mediocampista brasileño Miguel Silveira. La llegada de Silveira se produce tras su salida de Universitario de Deportes, donde su situación se tornó complicada tras una serie de controversias que incluyeron acusaciones de maltrato deportivo. Esta decisión de fichar al jugador refleja la necesidad de la institución cusqueña de revitalizar su rendimiento en el torneo.
La transferencia de Miguel Silveira ha sido considerada un acierto por parte de la dirigencia del club, quienes vieron en él una oportunidad para mejorar su ataque. Rolando Escajadillo, Gerente Deportivo de Cusco FC, destacó la predisposición del jugador para unirse al equipo, afirmando que tras un análisis de diversas opciones, se optó por su incorporación, que finalmente culminó en un acuerdo satisfactorio. "Aunque había otras alternativas disponibles, Miguel Silveira se destacó como la mejor opción y hoy podemos confirmar que es nuevo jugador de Cusco FC", expresó el directivo.
El vínculo contractual firmado por Silveira es inicialmente por un año, aunque incluye una cláusula que permite la opción de extenderlo por un segundo año. Esta estrategia de contratación refleja un enfoque cauteloso por parte de la directiva, que busca evaluar el rendimiento del jugador antes de comprometerse a un contrato más prolongado. La llegada de un futbolista con experiencia en el fútbol peruano, aunque su paso por Universitario no fue el más exitoso, podría ser clave para aportar en el medio campo y en la generación de juego.
En Universitario, Silveira fue visto como una de las apuestas del club, pero su impacto fue limitado. Con solo un gol en ocho partidos, su rol se redujo a ser un revulsivo en el equipo, lo que no le permitió consolidarse ni hacerse notar como se esperaba. Las tensiones en el vestuario, alimentadas por las declaraciones de su representante, generaron un ambiente negativo que terminó por afectar su desempeño y, finalmente, su salida del club.
La situación de Cusco FC es crítica, ya que la mala racha de resultados ha llevado a la directiva a tomar decisiones drásticas para evitar un desenlace desfavorable. El rendimiento del equipo ha sido motivo de preocupación, lo que provocó la llegada de Javier Rabanal como nuevo entrenador. Con su experiencia en el fútbol europeo, Rabanal tiene la tarea de revitalizar al equipo y mejorar la competitividad del plantel, algo que la institución considera esencial para su supervivencia en la liga.
La incorporación de Silveira también se enmarca dentro de un contexto más amplio de cambios que se están implementando en Cusco FC, donde se busca no solo mejorar el rendimiento en el campo, sino también restablecer la confianza en el equipo por parte de los hinchas. Su llegada representa una nueva esperanza para los seguidores del club, que ansían ver un cambio positivo en la dinámica del equipo y un regreso a los primeros planos del fútbol peruano. La comunidad futbolística estará atenta a cómo se desenvuelve este nuevo capítulo en la carrera de Silveira y su impacto en el futuro inmediato de Cusco FC.



