El partido entre Cúcuta Deportivo y Atlético Bucaramanga, correspondiente a la tercera jornada de la Liga BetPlay, terminó en un empate 2-2 el 27 de enero de 2026. Sin embargo, el encuentro se vio empañado por serios incidentes que ocurrieron tanto en las gradas como en las cercanías del estadio General Santander, los cuales resultaron en un fallecido y cinco personas heridas.

Ante estos hechos violentos, el Comité Disciplinario de la Dimayor decidió imponer una sanción al estadio y al club local el 20 de febrero de 2026. La medida incluye una multa de más de 17 millones de pesos y tres fechas de suspensión parcial de plaza, afectando áreas específicas del recinto deportivo, conforme a lo estipulado en el Código Único Disciplinario de la Federación Colombiana de Fútbol.

Esta situación ha puesto de relieve la necesidad de que los clubes asuman un rol activo en el control de sus aficionados y la prevención de la violencia en el fútbol. Las autoridades deportivas han subrayado la importancia de implementar medidas de seguridad más rigurosas y de trabajar en conjunto para erradicar estos episodios trágicos. En contraste, Atlético Bucaramanga se mantiene en la zona de clasificación a las finales de la Liga, mientras que Cúcuta deberá afrontar los desafíos de su sanción y mejorar la seguridad en sus eventos deportivos.