Las autoridades panameñas detuvieron a 16 individuos presuntamente relacionados con una banda de cuatreros que operaba en la región ganadera de la península de Azuero. Esta acción resalta un problema que ha ido en aumento, donde los delincuentes ya no se limitan a pequeños grupos que actuaban en la oscuridad, sino que ahora utilizan camiones para llevarse un mayor número de animales, afectando gravemente a los productores locales.
La Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN) estima que el abigeato representa pérdidas anuales superiores a un millón de dólares para los ganaderos. A pesar de los esfuerzos realizados por los productores, como el programa “ganaderos vigilantes”, estos intentos han resultado insuficientes para frenar este delito. Las cifras del Instituto de Estadística y Censo indican que el país cuenta con un hato ganadero de aproximadamente 1.5 millones de cabezas, lo que lo convierte en un blanco atractivo para los delincuentes.
La reciente Operación Vaquero no solo identificó a los 16 detenidos, sino que también reveló la implicación de funcionarios públicos en estas actividades ilícitas. En total, se han arrestado a 20 personas en relación con este caso, que incluye delitos como hurto pecuario y asociación ilícita. El Ministerio Público ha detectado al menos siete incidentes delictivos relacionados con el robo de ganado, afectando de manera recurrente a los productores de la región, quienes aún mantienen la esperanza de exportar carne a Estados Unidos, un objetivo que hasta ahora ha resultado esquivo.



