Cruz Roja y la delegación de Ceuta de Cooperación Sur-Sur distribuyeron este lunes por la tarde alimentos básicos a unos 2.000 migrantes en la Playa del Trampolín, según datos de la Policía Nacional. La mayoría de las personas asistidas son de origen subsahariano.
El reparto incluyó pan, leche, galletas, agua, latas de atún y productos de bollería. Los alimentos fueron entregados de manera racionada y en cantidades iguales, mientras los migrantes aguardaban su turno en largas filas.
Se trató del primer operativo de distribución de víveres desde el inicio de la crisis migratoria en la ciudad autónoma, el pasado jueves. La Policía Nacional supervisó la organización y procuró que los migrantes permanecieran sentados durante la espera para evitar incidentes.
Una vez que recibieron la comida y la bebida, las personas fueron regresando de forma ordenada a la playa, donde se sentaron para alimentarse.
Entre ellas se encontraba Genesis, un hombre de origen nigeriano que llegó a Ceuta hace seis días con la intención de solicitar asilo. Según relató, no era la primera vez que intentaba atravesar la frontera: el año pasado lo hizo sin éxito y decidió volver a intentarlo. También explicó que había llegado a Marruecos cuatro meses antes y que aguardaba el momento que consideraba adecuado para cruzar a España.



