Francia derrotó 4-1 a Bélgica por la cuarta jornada de la Liga de Naciones y concretó una remontada que le permitió evitar un nuevo tropiezo. Michael Olise fue determinante con un doblete, mientras que las modificaciones realizadas por Zinedine Zidane resultaron decisivas para cambiar el desarrollo del encuentro disputado en el Stade de France. En el otro partido, Italia volvió a imponerse ante Turquía, por 3-1, y prolongó su dominio frente al seleccionado que marcha último.

Zidane modificó de manera profunda la formación respecto del equipo que había presentado ante Italia. Olise comenzó el partido en el banco de suplentes y Ousmane Dembélé fue el único futbolista que repitió como titular. Además, el barcelonista Jules Koundé y el madridista Eduardo Camavinga ingresaron desde el comienzo. En Bélgica, el ataque quedó encabezado por Romelu Lukaku.

El partido tuvo ocasiones para ambos equipos desde los primeros minutos. El delantero del Fenerbahçe y Estéban Lepaul avisaron para Bélgica y Francia, respectivamente, mientras que Bradley Barcola estuvo cerca de abrir el marcador a los 15 minutos, aunque su remate fue rechazado por Maarten Vandevoordt. Francia también reclamó un penal por una posible mano de Dodi Lukébakio luego de un disparo de Lepaul, pero el árbitro no sancionó la infracción al considerar que el defensor tenía el brazo pegado al cuerpo.

Bélgica logró ponerse en ventaja a los 35 minutos. Roméo Lavia recuperó la pelota en su propio campo y lanzó un pase raso a la espalda de la defensa francesa. Lukébakio superó la marca de Maxence Lacroix y definió con un remate que ingresó junto al ángulo. En el complemento, Dembélé y Lacroix volvieron a generar peligro con sus disparos, mientras que Lepaul exigió nuevamente la intervención de Vandevoordt. Francia, finalmente, reaccionó, dio vuelta el resultado y selló la goleada por 4-1, con Olise como una de las figuras principales.