La conexión vial que une el interior de Colombia con el puerto de Buenaventura está enfrentando serios desafíos operativos. La infraestructura actual presenta problemas significativos, como un aumento en el flujo de carga y frecuentes interrupciones, lo que ha generado una creciente preocupación entre los sectores empresarial y del transporte.
Según informes, varios tramos clave de esta ruta operan con capacidad limitada, lo que ha derivado en mayores tiempos de traslado y un aumento en los costos logísticos. Uno de los factores que contribuyen a esta problemática es que cerca de 10 kilómetros de la vía alterna están en una calzada sencilla, lo que provoca congestiones constantes. Además, se ha registrado un incremento del 16% en el tránsito de vehículos de carga, intensificando la presión sobre una infraestructura que ya mostraba signos de saturación desde hace tiempo.
El sector empresarial del Valle del Cauca ha alertado sobre las posibles repercusiones que esta situación podría tener en la competitividad tanto regional como nacional. Juan Manuel Sanclemente, director del Comité Intergremial y Empresarial del Valle del Cauca, indicó que la solución radica en la construcción de una doble calzada en el tramo crítico. Asimismo, representantes del gremio de transportadores han señalado que la ineficiencia logística ha ocasionado pérdidas significativas, afectando a toda la cadena productiva, desde exportadores hasta importadores, quienes dependen del puerto para sus operaciones comerciales.



