En el sur de Bolívar y el noreste de Antioquia, decenas de familias se ven obligadas a abandonar sus hogares debido a los intensos enfrentamientos entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Clan del Golfo. La Defensoría del Pueblo ha alertado sobre una nueva ola de desplazamiento forzado que afecta gravemente a la región de Yondó y Remedios.

Las autoridades locales han reportado una crisis humanitaria que supera la capacidad de respuesta. El alcalde de Yondó, Yerson Ariza Rivera, indicó que al menos 55 personas han llegado a la localidad, incluyendo adultos mayores, mujeres embarazadas, y numerosos niños y adolescentes. Estos desplazados se encuentran alojados en la Casa de la Cultura, mientras que se han reportado preocupaciones por la salud pública debido a la presencia de cuerpos de combatientes en las cercanías.

El conflicto ha llevado a la suspensión de actividades escolares en la vereda Tamar Bajo y ha incrementado el riesgo de reclutamiento de menores por parte de los grupos armados. La Alcaldía ha solicitado urgentemente la intervención de fuerzas de seguridad y autoridades sanitarias. Aunque la Gobernación de Antioquia ha brindado algún apoyo, el alcalde ha señalado que se requieren más recursos para satisfacer las necesidades básicas de la población afectada. El secretario de Seguridad de Antioquia, Luis Eduardo Martínez, anunció la coordinación de acciones para estabilizar la zona y garantizar la seguridad de los habitantes.