Las finanzas del Estado hondureño están atravesando una crisis alarmante debido a la acumulación de embargos y demandas judiciales. En las primeras semanas de 2026, se han desviado 3 mil 903 millones de lempiras de la caja única del Estado, según informó el ministro de Finanzas, Emilio Hernández Hércules.
El sector sanitario es el más afectado, con embargos que superan los 7 mil 418 millones de lempiras. Esta situación resalta la gravedad de los conflictos legales que enfrenta la Secretaría de Salud. Otras entidades también han sido golpeadas: la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente reporta embargos por 1 mil 712 millones de lempiras, mientras que la Procuraduría General de la República enfrenta más de 1 mil millones en embargos, entre otros.
Hernández Hércules destacó que los 3 mil 903 millones desviados podrían haber financiado la compra de medicamentos, la provisión de textos escolares durante seis años o la construcción de más de 240 kilómetros de carreteras. Además, señaló irregularidades en el Poder Judicial que facilitan estos embargos, sugiriendo la posibilidad de colusión entre funcionarios judiciales y abogados privados. Se han solicitado investigaciones a las autoridades competentes para esclarecer la situación y frenar el impacto de estas acciones en las finanzas del país.



