Las fuertes lluvias que azotaron la provincia de Arequipa el pasado domingo han generado una situación alarmante, llevando a las autoridades a activar de inmediato albergues temporales y a solicitar la declaración de Estado de Emergencia para la región.

El gobernador regional, Dr. Rohel Sánchez Sánchez, ha implementado medidas urgentes para asistir a las familias perjudicadas, mientras se realiza un balance preliminar que pone de manifiesto la magnitud de la tragedia. Se han habilitado espacios de refugio en diversas localidades, como Yanahuara y Sachaca, así como en el Campo Ferial Cerro Juli y en coliseos universitarios, con el fin de resguardar a los damnificados por las intensas precipitaciones.

Durante la jornada del domingo, el gobernador se trasladó a las áreas más afectadas, como Yanahuara, donde la torrentera El Chullo provocó inundaciones que perjudicaron calles y viviendas, forzando a los residentes a evacuarse preventivamente. También visitó la urbanización Los Ángeles, en el distrito de Cayma, donde se registraron significativos daños materiales. Las autoridades, en colaboración con el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) y el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) Arequipa, están distribuyendo carpas, frazadas y alimentos para brindar asistencia humanitaria inmediata mientras se llevan a cabo las evaluaciones técnicas y labores de limpieza.

El balance preliminar, que abarca el periodo del 19 al 22 de febrero, revela que 4,231 personas han sido impactadas, con 89 damnificados y 2 fallecidos. Se reportan 1,229 viviendas afectadas, de las cuales 44 han sido declaradas inhabitables. Este panorama no solo refleja daños materiales, sino también un profundo impacto humano que mantiene en alerta a las autoridades. Por ello, el gobernador ha solicitado al Gobierno Nacional la declaración de Estado de Emergencia para facilitar los procesos administrativos y destinar mayores recursos para enfrentar la crisis, además de solicitar maquinaria pesada para acelerar las labores de rehabilitación de las infraestructuras dañadas.