El sistema de salud colombiano ha captado la atención internacional tras la publicación de un estudio realizado por la politóloga Tine Hanrieder en The London School of Economics and Political Science. La investigación, titulada "La política de la evidencia en las crisis del sistema de salud: el caso de Colombia", profundiza en la complejidad política que rodea la crisis sanitaria en el país.

Hanrieder, experta en salud global, trabajo y migración, examina la polarización en torno a la reforma de salud impulsada por el presidente Gustavo Petro. A pesar de que este proyecto no ha sido aprobado por el Congreso, se ha implementado parcialmente en algunas Entidades Promotoras de Salud (EPS) intervenidas por la Superintendencia Nacional de Salud. La investigación destaca que, a pesar de los conflictos, la cobertura de salud en Colombia ha mostrado avances significativos.

El estudio señala que casi la totalidad de la población está afiliada a una EPS, lo que coloca al país en una posición favorable a nivel mundial. Sin embargo, persisten serias dificultades de acceso a los servicios de salud, especialmente en áreas rurales afectadas por la pobreza y la violencia. Las entrevistas realizadas revelan que entre el 15% y el 20% de la población enfrenta barreras para acceder a la atención médica, un problema que también afecta a trabajadores en zonas urbanas. La investigación concluye que, aunque existen críticas sobre la capacidad del Estado para gestionar el sistema sin las EPS, muchos ciudadanos consideran esencial una mayor intervención estatal en el ámbito de la salud.