En el departamento de Atlántico, más de 500 niños con discapacidad se encuentran en una situación crítica debido a la falta de acceso a medicamentos esenciales. Las familias de estos menores han manifestado su preocupación por los retrasos en la entrega de fármacos vitales y las deficiencias en la atención médica, lo que pone en peligro la estabilidad de sus tratamientos.

La Asociación de Padres de Niños Especiales Unidos por Colombia (Apadeu) ha hecho un llamado urgente, denunciando interrupciones en los tratamientos continuos y demoras administrativas que se repiten con frecuencia. Para muchos de estos niños, que padecen condiciones neurológicas, metabólicas y crónicas, la regularidad en la medicación no es una opción, sino un requisito indispensable para mantener su calidad de vida.

Los testimonios de las familias indican que la escasez de medicamentos especializados, como anticonvulsivos y antiepilépticos, se agrava cada día. Muchos padres han recorrido diferentes farmacias, tanto públicas como privadas, sin poder encontrar los fármacos necesarios. Esta situación ha llevado a la interrupción de tratamientos, lo que puede ocasionar crisis y complicaciones severas en los menores. Los defensores de los derechos de los pacientes advierten que es crucial establecer un enfoque diferenciado para garantizar el acceso a medicamentos y evitar que las familias deban recurrir a acciones legales para obtener lo que sus hijos necesitan.