En enero de 2026, Costa Rica reportó una tasa de desempleo del 6,6%, cifra que se mantuvo igual que en el mismo mes del año anterior. Esta estabilidad se presenta a pesar de una notable disminución en la participación laboral y la persistente problemática del trabajo informal, que afecta a más de un tercio de la población activa del país.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), la falta de avances en la creación de empleo formal se combina con una creciente dependencia de ingresos informales, lo que limita las oportunidades de protección social y movilidad económica para amplios segmentos de la población. La Encuesta Continua de Empleo reveló que entre noviembre de 2025 y enero de 2026, la tasa de participación laboral cayó 2,6 puntos porcentuales, ubicándose en un 54,3% en comparación con el mismo periodo de 2025.

El INEC también señaló que, de las 154.000 personas desempleadas a nivel nacional, 92.000 son hombres y 63.000 son mujeres, cifras que no presentan cambios significativos respecto al año anterior. Además, la participación laboral masculina fue del 66%, mientras que la femenina apenas alcanzó el 42,5%, lo que evidencia una persistente brecha de género. El análisis también indicó que el 38,2% de los ocupados se encuentra en situación de informalidad, un tema crítico para la estabilidad económica y social del país, especialmente en áreas rurales donde la informalidad llega al 46%.